21.08.18 |

4 maneras diferentes de abarcar el Design Thinking.

Los escenarios en los que nos desarrollamos, cada vez son más volátiles, inciertos, complejos y hasta ambiguos. ¿Cómo el design thinking nos ayuda a enfrentarlo?

Existen dos razones fundamentales por las que el diseño ha cobrado protagonismo en la actualidad:

Vivimos en un mundo donde tecnológicamente las oportunidades se generan a una velocidad sin precedentes. Por lo tanto, necesitamos que la tecnología nos otorgue más data para interpretarle y así entregarle a las personas mejores productos y servicios.

Es por ello que, que la necesidad de las empresas de diseñar oportunidades accesibles para las personas va en aumento.

El design thinking es un catalizador para el cambio en las empresas; para un mundo que rápidamente evoluciona y el que genera que todos quieran ser parte del cambio. Asimismo, dicha transformación organizacional requiere un mindset y un proceso diferente y eso es lo que nos brinda el design thinking: compromiso, creatividad y predisposición al cambio.

Entonces, ¿por qué creemos que el design thinking tiene el enfoque indicado para crear valor y transformar organizaciones?

Cuando buscamos mejorar e innovar cómo son las cosas, necesitamos combinar tres factores:

  • Tecnología. ¿Cómo se hacen las cosas y mejoran su rendimiento?
  • Personas. ¿Cómo puedo generar valor para los clientes?
  • Negocio. ¿Cómo las organizaciones pueden beneficiarse al ofrecerlo?

Estos factores combinados entre sí, brindan el enfoque que se puede generar a través del design thinking.

Sin embargo, cuando buscamos mejorar e innovar, debemos hablar también de accionar algunas perspectivas combinadas:

  • Perspectiva tecnológica: enfocada en crear más y nuevas tecnologías. Busca personas interesadas en los cambios y que puedan generarlos, para que las empresas puedan rentabilizarlas.

    Oportunidades tecnológicas → Accesible para las personas
  • Perspectiva de negocio: para desarrollar un negocio, necesitamos productos y servicios valiosos para las personas.

    Desarrollo de negocio → Gran producto/Servicio
  • Perspectiva de las personas: generar valor en las personas mediante la creación de productos y servicios significativos, y así encontrar un modelo de negocio rentable.

    Valor para las personas → Valor para el negocio

Asumimos que la creación de valor para las personas accionará el negocio naturalmente.

El design thinking inicia el cambio en las perspectivas. Este cambio llega cargado de disrupción en términos de mindsets, procesos y herramientas. El cambio es un reto, ya que estamos hablando de múltiples posibilidades de implementación y cada posibilidad puede impactar de diversas formas en la organización.

La evolución a través de los 4 tipos de Design Thinking.

En relación a la aparición de diversos problemas (organizacionales, sociales, etc), el design thinking ha comenzando a generar diversos tipos de ejecuciones:

  • Creative problem solving: resolver problemas “retorcido”, adoptando el pensamiento analítico e intuitivo.
  • Sprint execution: entrega y testeo de productos viables, con la intención de aprender y mejorar a través de la solución.
  • Creative confidence: comprometer a las personas con el proceso creativo.
  • Innovation of meaning: visualizar experiencias que proporcionen nuevos significados a las personas

Design Thinking como CPS.

Según Tim Brown, el design thinking puede ser definido como “un enfoque de innovación centrado en las personas, el cual integra las posibilidades tecnológicas, los requerimientos de negocios y las necesidades de las personas”.

Wicked problems. La resolución de problemas retorcidos.

El design thinking es una metodología de resolución de problemas, adoptada para abordar un “problema retorcidos”; este puede definirse como un problema que es difícil o imposible de resolver debido a que, se encuentra incompleto, es contradictorio y cambia a menudo.

Estos se desglosan en 4 fases:

  1. Descubrimiento. Mediante métodos de descubrimiento, “navegamos” en la complejidad del problema para comenzar a establecer empatía con el usuario final.
  2. Definir. Aprovechando los conocimientos reunidos, interpretamos y alineamos las necesidades del usuario y los objetivos de negocio. Se identifican los principales insights y se converge.
  3. Desarrollar. Para identificar mejores soluciones, se utilizan metodologías como el ¿Cómo podríamos? Esto, con la idea de generar hipótesis y testeos internos.
  4. Entrega. En la cuarta fase, el resultado del proyecto (producto, servicio o sistema) es refinado y lanzado.

Design thinking como Sprint execution.

Las empresas no pueden sobrevivir sin innovar. Actualmente, el énfasis se encuentra en el mundo de las grandes ideas en contraste con la ejecución, la cual tiene un rol “aparentemente” más operativo. Actualmente, el reto de la ejecución es cada vez más desafiante, debido a las oportunidades que brindan las tecnologías digitales.

  1. Decidir. La compresión inicial del usuario está integrada en los datos recopilados.
  2. Construir. El énfasis que se le da al prototipado es mucho más extendido en esta fase, al punto de llegar a evolucionar a un MVP.
  3. Medir. Uno de los principios fundamentales del lean startup es la identificación de métricas apropiadas que permitan afinar y evaluar los resultados.
  4. Aprender. Las métricas son fundamentales para aprender y validar toda la ejecución previa.

Design thinking como Creative confidence.

Las organizaciones se enfrentan a nuevos retos, relacionados a cómo conectar con sus equipos. Eso significa que, cada vez más, el liderazgo se está volviendo fundamental en todas las organizaciones. En un mundo que cambia continuamente, el liderazgo es el catalizador fundamental para conectar a los equipos con la organizaciones.

El design thinking se adopta cada vez más, no solo para innovar productos y servicios, sino, también, con el objetivo de remodelar las culturas organizativas y posibilitar las transformaciones digitales. La necesidad de crear un sentido de propósito compartido, que inspire a la acción entre los empleados desde la perspectiva del proceso, está permitiendo a las personas crear cambios y fomentar la colaboración.

  1. Conectar.En la fase inicial, es crucial la conexión entre los stakeholders que puedan convertirse en intraemprendedores, que manejen el cambio organizacional.
  2. Codiseñar.Usando la información recolectada en la primera fase, se identifican las barreras culturales más fuertes en la organización. Involucrar a los empleados en la creación del nuevo modelo organizacional reduce la inercia tradicional hacia el cambio.
  3. Involucrar y codesarrollar.En las últimas fases, se debe generar el involucramiento de todas las partes de la organización.

A continuación, en el siguiente cuadro podemos ver el proceso de creative confidence:

Design thinking como Innovation of meaning

La innovación del significado, se trata de un propósito que redefine los problemas. Lleva la innovación a un nivel más alto, generando un nuevo cómo y un nuevo por qué. Una nueva interpretación de lo que es significativo. En un mundo que cambia constantemente, lo que es significativo para las personas también cambia. Innovar el significado de las cosas (productos, servicios, modelo de negocio, etc.) es un desafío emergente para el pensamiento de diseño establecido.

Ahora, lo más importante: ¿Cómo saber qué dirección tomar?

Elon Musk lo resume muy bien: “Once you have the right question, the answer is relatively simple”.  Entonces, descubrir la pregunta correcta significa previamente cuestionar todo lo que sabes y profundizar en todos lo escenarios posibles.

La batalla es dura pero no es imposible ganarla.

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