26.02.18 |

El arte de dar feedback.

Un guía para conversar con tu equipo acerca de sus fortalezas y debilidades.

El feedback puede ser una de las cosas más importantes en la gestión de equipos. Y es algo que para muchos resulta bastante difícil, debido a que no solo depende de técnicas o de una metodología determinada, sino también de la empatía que pueda tener la persona que da el feedback.

El feedback es importante no solo para líder-miembros del equipo, sino también para los miembros del equipo entre sí, ya que tienen una interacción constante. Recibir feedback nos ayuda a ser más conscientes de cómo otros perciben nuestro trabajo y desempeño. Para muchos, la idea de recibir feedback puede ser agradable, sin embargo, en la práctica, darlo puede resultar incómodo e incluso forzado o extraño.

Pero aunque no hay recetas mágicas, sí existen algunos principios a tomar en cuenta al momento de dar feedback:

1. Descriptivo. Se debe dar una descripción precisa y clara del comportamiento del que se quiere hablar y mencionar cómo se podría mejorar. Es necesario brindar contexto para que la otra persona entienda del momento o actitud de la que se está hablando.

2. No juzgar ni etiquetar. No usar etiquetas para describir a una persona. No son útiles porque no dan mayor explicación. En vez de eso, es mejor enfocar tu atención a lo que la persona hace o dice. Además, no se debe juzgar personalidad o motivaciones.

3. Foco en el desempeño. Concéntrate en las cosas que pueden mejorarse y vincula el feedback con la situación específica. Se debe dejar en claro que las acciones de la persona no solo afectan su propio desempeño, sino a todo el equipo con el que trabaja.

4. Claro y directo. Usa un lenguaje simple y claro. Elige frases que la persona entenderá. Sé breve y ve al grano. El feedback exitoso es fácil de entender.

5. Mostrar interés. Muestra interés por el feedback que vas a dar y explica por qué es necesario hacerlo. Además, debe haber un interés por el desarrollo y crecimiento de esa persona. Es muy importante el lenguaje corporal, muchas veces esto transmite más de lo que se dice verbalmente. Además, previamente, es importante que la persona acepte la oferta a esta reunión o sesión de feedback.

6. No generalizar. No mezcles tus propios pensamientos y sentimientos con los de otras personas del equipo. No puedes estar seguro de lo que piensan los demás, a menos que ellos lo digan directamente.

7. Oportuno y regular. Habla con la persona en el momento apropiado poco después de la situación de la que deseas hablar. Además, brinda feedback con cierta frecuencia, como un hábito cotidiano. Desarrollarás tus habilidades y tu equipo se acostumbrará a manejar los comentarios de manera positiva.

Las reuniones o sesiones de feedback son muy importantes ya que validan la propia percepción de nuestro desempeño con respecto a lo que los demás perciben de ello.

Además, te brinda algunas ideas para poder planificar tu propio desarrollo. Hay que tener claro que no se trata de un monólogo, sino que debe convertirse en una conversación para entender al evaluado y recibir a la vez retroalimentación sobre ello. Por último, la empatía es clave para poder manejar la reunión, porque las reacciones de cada evaluado pueden ser muy distintas e impredecibles.

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