27.03.17 |

Good Interface, Bad Interface.

¿Qué es una interfaz? ¿Cuándo se volvió un sinónimo de screens?
Hacía dónde van las relaciones entre humanos e interfaces. Dicho de otro modo, como una interfaz puede mejorar o arruinar toda una experiencia.

Estamos rodeados de infinidad de interfaces con las cuales nos relacionamos diariamente. Las interfaces pueden ser físicas (objetos) o digitales (webs, apps).
Para todo lo digital tenemos una app y toda app “tiene” una interfaz.
Pero aun cuando es de nuestro uso diario, ¿Somos capaces de dar razón acertadamente sobre qué es una interfaz?

Se define como interfaz, de manera general, a “un lugar o entorno de interacción definido por reglas lógicas y físicas entre dos entes o cosas”.
Si no queda claro, intentaré añadir algo de claridad sobre el concepto.
Lo importante es entender que una interfaz trata de la relación (interacción) entre dos o más “elementos” bajo un contexto.

Pongamos algunos ejemplos para aclarar ese concepto:

  • Tenemos una computadora que al encenderla nos muestra varios iconos. La única forma de que nosotros, seres humanos, podamos manipular esos iconos es a través de una dispositivo que extienda las funciones de nuestro cuerpo (la mano para ser específicos) y que nos ayude realizar la tarea mencionada. ¿Qué usamos para eso? Correcto, un mouse. O un trackpad si queremos otra opción. Esa es una interfaz.
  • Nos compramos un bolígrafo y al momento de querer escribir nos damos cuenta que no tiene la punta. Observando el objeto, nos damos cuenta que hay una especie de botón en la parte superior. Lo presionamos y vemos cómo aparece la punta por la parte inferior. A través de sus formas, nos dio a entender el funcionamiento. Volver a repetir la tarea esconde nuevamente la punta. Esa es una una interfaz.
  • Un recién nacido llora a todo pulmón por hambre. La madre le acerca su seno a la boca del bebé. El bebé al sentir el pecho de su madre comienza a presionar ligeramente. La leche materna sale y el bebé continúa succionado hasta quedar satisfecho. Sí, el seno materno es la primera interfaz con la que interactuamos.
  • Tony Stark tiene una duda, así que dice en voz alta: “Jarvis, ¿qué citas tengo agendadas esta noche?”. Jarvis le responde: “Tiene una cena con la Srta. Potts a las 20:00 en el restaurant de siempre.” Jarvis es también una interfaz.
Baby girl breast feeding

Curiosamente, es el seno materno la primera interfaz con la que nos enfrentamos en la vida.

En cada uno de esos ejemplos siempre ha habido una interacción entre dos elementos que ha sido determinado por un contexto. El computador y un ser humano a través de un dispositivo; el lapicero, una persona y su necesidad de escribir; el bebe, el seno materno y el hambre que lo aquejaba; Tony Stark y su agenda a través de su asistente.
Cada interfaz es distinta y posee elementos propios. Esto hace que cada persona se relacione de manera diferente y a diferentes niveles con ellas.

Evolución

A lo largo del tiempo las interfaces han migrado de ser solo físicas a digitales. Y entre estas últimas ha habido una evolución enorme. Las primeras interfaces digitales fueron las llamadas líneas de comando (CLI). ¿Recuerdan D.O.S.? ¿Han usado UNIX alguna vez?

Las interfaces por línea de comando correspondían a una etapa inicial y exigían mucho conocimiento de parte de sus usuarios. (Antes podíamos decir que usuario = hacker).
Años después, con el acceso global a una computadora, se desarrolló otro tipo de interface: la gráfica (GUI). Es la que actualmente usamos. Interactuamos con iconos, alertas, barras, ventanas, arrastre, clic, doble clic, etcétera. Y no hace mucho empezamos a escuchar sobre Interfaces Naturales (NUI). Estas son un tipo de interface de comunicación más natural en las que no se usa ningún otro dispositivo más que el propio cuerpo para interactuar con un sistema o aplicación. (Kinect es un ejemplo de ello y de alguna forma las pantallas táctiles también lo son).

Just Dance es un videojuego que hace uso de NUI para que los jugadores controlen el juego, dándoles más libertad.

La evolución es clara. Se ha desarrollado tecnología que es capaz de responder mejor a las necesidades puntuales de los usuarios y a su contexto. Y para todo eso siempre ideamos una interfaz.

  • ¿Queremos una agenda para recordar nuestras reuniones? Para eso hay una app.
  • ¿Queremos saber la temperatura y radiación solar en Lima? Para eso hay una app.
  • ¿Necesitamos saber cuál es el código postal nuevo de Lima? Hay una web y una app.
  • ¿Queremos pedir comida delivery? Hay una app para eso.
  • ¿Queremos medir nuestro periodo menstrual? También hay una app.

Pero, ¿realmente las interfaces están mejorando nuestras experiencias?

Consideraciones para una buena interface

Consideremos los siguientes puntos como reflexión antes de intentar generar otra pantalla más como “solución”:

Abraza el proceso, no las pantallas.

Normalmente caemos en el error de generar una interfaz (pantalla) para todo.
En el 2016, durante las elecciones presidenciales en el Perú, se implementó el voto electrónico. La “cartilla” virtual era exactamente igual que la cartilla física. La misma distribución, los mismos textos. ¿Qué mejoraba la cartilla electrónica versus la física? Entre los dos formatos ¿cuál era más adecuado para los usuarios o cuál le demoraba menos?
Una interfaz si no soluciona o mejora los procesos, no sirve. Esto se evita, si en vez de preocuparnos por hacer una app o una web o lo que sea, nos fijamos primero en el proceso.

Las computadoras nos dan soporte a nosotros. No les servimos a ellas.

Los sistemas digitales y las apps deberían buscar satisfacernos, no mortificarnos. ¿Cuántas veces les ha pasado que al llenar una contraseña nueva para un servicio, el sistema nos pinta de rojo una frase que dice: “debe tener una mayúscula, un número, un símbolo raro, un espacio y un arroba…”?
¿Por qué en vez de atender a mis necesidades, se usa una interfaz que pretende que seamos nosotros quienes le hagamos fácil la vida al sistema?

error contraseña - microsoft

Las interfaces deben ser adaptables a cada individuo.

En tiempos de Big Data quien no le da importancia a los datos de sus clientes / usuarios y no ponga en práctica un proceso que aborde a cada uno de ellos de manera específica, los va a perder.
Las organizaciones están migrando a ser User Centric, pero en el camino, toman grupos de usuarios a los cuales atienden. Eso aún está lejos de la personalización y los usuarios están pidiendo cada vez más foco en quienes son. Amazon y Netflix atienden de esa manera a sus clientes. Ambos, sugieren y rearman su contenido en base a las preferencias mostradas por cada usuario en particular. Es decir, lo que yo veo, no es lo mismo que ve mi vecino. Esto es casi ya una regla. Y para asegurarnos de esto, la atención a los datos del usuario y el (re)conocimiento de los mismos tendrá una parte fundamental en el futuro de las interfaces.

*Este post está basado en dos libros: 1) Interface Not Interface by Golden Krishna y 2) About Face by Alan Cooper.

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