11.12.17 |

Una maratón para transformar el mundo de los seguros.

Durante 24 horas ininterrumpidas, más de 30 equipos de estudiantes pusieron sus energías en desarrollar ideas innovadoras que transformen la sociedad y la industria de los seguros. ¿Será que un grupo de jóvenes desvelados pueden transformar la forma en la que nos hemos venido protegiendo hasta ahora?

¿Alguna vez pensaste que a los 23 años serías capaz de desarrollar un aplicación que mida los signos vitales o un botita que pueda salvar la vida de un recién nacido? El domingo 26 de noviembre arrancó la Hackaton La Positiva, un evento que durante 24 horas ininterrumpidas dio cobijo a casi un centenar de estudiantes capaces de pensar ideas como estas.

La reunión ocurrió en la Universidad San Pablo de Arequipa, probablemente una de las tres universidades que más y mejores computer scientists gradúa en el país. Empezó sobre las cuatro de la tarde con alrededor de 30 grupos inscritos, cada uno con tres miembros, cada miembro con una habilidad única. Universitarios de las distintas áreas del conocimiento –entre creativos, ingenieros, administradores y programadores– se unieron para el desarrollo de productos y servicios extraordinarios con foco en seguros.

Es así que desde el kick off del domingo 26, estos muchachos empezaron a aterrizar y a programar sus ideas más revolucionarias. La meta era que para la una de la tarde del lunes 27 entregaran una presentación y tuvieran las herramientas para explicar la funcionalidad de su idea, tanto en el campo técnico como en el de los negocios.

Los criterios de evaluación incluían el impacto en la comunidad que podría generar el producto o servicio, qué tan tecnológico o innovador es, cuáles son sus posibilidades de ser escalable y cuál es su viabilidad. Tras toda una madrugada de trabajo, se llegaron a entregar casi 30 proyectos que procuraban adaptarse a esas condiciones. De esas 30 entregas, un jurado de expertos en innovación determinó 10 finalistas.

La pregunta es: ¿qué cosa tan asombrosa se puede construir en 24 horas de desvelo? Por lo visto, aparentemente de todo. Es por eso que un evento de este tipo, en el que el protagonismo lo absorben las mentes jóvenes, es un terreno fértil para que las empresas capten talentos únicos y para que perfiles interdisciplinarios empiecen a producir grandes ideas.

Mauricio Andujar, fundador de LIQUID, la firma de diseño de experiencias que participa como uno de los auspiciadores del evento, es un convencido de que una hackaton es precisa para transmitir y sostener los valores detrás del emprendimiento: la colaboración, la innovación, el trabajo en equipo. Y a través de todo esto desarrollar productos y servicios que finalmente lleguen al mercado y puedan tener un valor real.

“En LIQUID estamos muy interesados en el emprendimiento”, cuenta él. “Por eso hemos recientemente lanzado LIQUID Venture Studio, que tiene como objetivo incubar ideas similares a las que nacen en eventos como este y ayudar a que se conviertan en casos de éxito en las distintas verticales del mercado”.

En esa línea, Alfonso Navarro, gerente de transformación digital de La Positiva, aspira a que este evento –que en adelante sucederá dos veces por año– sirva para formar una cultura de innovación en los estudiantes del país. “Nos interesa que esto sea un semillero en el que reconocemos las ideas y los equipos con potencial y los sigamos capacitando rumbo a que formen sus propios emprendimientos”, explica.

Asimismo, Alfonso piensa que este es un gran paso para que se empiece a formar un ecosistema de startups centrado en el insurtech y con posibilidades de transformar el modelo de negocio de los seguros en el país.

Los grandes ganadores de este evento, los chicos del team Risitek, nos hacen pensar que tanto Mauricio como Alfonso tienen los ojos puestos en el lugar correcto. Brandon Palacios (estratega), Isaac Aguirre (programador) y Víctor Hugo Aguilar (creativo), tres muchachos chimbotanos que viajaron más de 20 horas en bus para llegar a la hackaton, se adueñaron del primer lugar con un proyecto que sorprende por su ambición.

En un principio, su idea estaba más relacionada con optimizar los proceso de venta de seguros; pero en el transcurso del evento, en medio de la madrugada, se decidieron por algo que eventualmente pueda salvar vidas. Brandon, el estratega del equipo, cuenta que a última hora decidieron replantear todo, porque había algo en su propio plan que nos les terminaba de cerrar. “Sentíamos que a nuestra idea le faltaba algo realmente innovador, algo transformador”, explica él.

Es así que, inspirados por el caso de los 33 mineros chilenos, desarrollaron un dispositivo portátil que mide las pulsaciones y el nivel de oxígeno en la sangre. Además, todas las mediciones son almacenadas históricamente en un servidor. El producto –según el modelo de negocio que idearon– entraría en el mercado como anexo a la contratación de un seguro para trabajo de riesgo.

Los Risitek decidieron apostar y ganaron. Pero ¿ahora qué? La intención de La Positiva y de auspiciadores como LIQUID o StartUp Perú es seguir capacitando y facilitando que más jóvenes como ellos se animen a dar el salto al terreno de la innovación y el emprendimiento. Por eso mismo, no solo los Risitek, sino también otros equipos finalistas de la hackaton, seguirán siendo capacitados y, en el mejor de los casos, podrían llegar a ser incubados por alguna organización que se comprometa con su idea.

Pero ¿de qué depende esto último? Para Mauricio Andujar es fundamental el potencial impacto que pueda tener la idea. “A partir de ello es que nosotros vamos a determinar si nos interesa finalmente participar como socios de las ideas con más potencial de convertirse en emprendimientos innovadores”, explica.

Asimismo, Mauricio opina sobre la importancia decisiva del equipo: “Los equipos llegan a desarrollar prototipos funcionales que aún no han sido validados con los consumidores y lo que buscamos a continuación es ayudarlos a seguir con el proceso, y para esto lo más relevante es el equipo: la pasión, sus capacidades interdisciplinarias y su apertura para seguir explorando nuevos modelos detrás de sus ideas”.

La hackaton de La Positiva cerró la noche del 27 entre aplausos, premios y halagos. Y también cerró con una promesa: repetirse todos los años –dos veces por año– para seguir motivando a los jóvenes a pensar más allá de lo convencional y a empezar a gestar las grandes ideas del mañana.

Comentarios

Victor Aguilar

Interesante artículo Alonso, nos agarró de sorpresa el primer lugar, muy buena organización del equipo de La Positiva, ahora que ya somos egresados, esperamos emprender una iniciativa de negocio con nuestro equipo y estamos ansiosos de recibir el apoyo de Liquid y StartUp Perú.

Publicado hace 6 meses